Llevar las mangas remangadas en tu camisa de vestir transmite un aire desenfadado y actual, si se hace correctamente. Al evitar técnicas descuidadas que pueden arrugar la camisa, te sentirás cómodo y con estilo durante todo el día. En esta guía veremos cómo remangar bien las mangas, cuándo y dónde es apropiado y otra información útil.
Algunas pautas para empezar
Hay algunas pautas generales para empezar antes de profundizar más en el tema de las mangas remangadas.
El largo de manga
La regla número uno, y quizá la más importante, es el largo de manga. Las mangas deben dejar visibles varios centímetros de muñeca, para evitar dar la impresión de que llevas una camisa de vestir demasiado grande que has tenido que remangar.
Mantén los codos ocultos
En segundo lugar, las mangas no deben remangarse lo suficiente como para que se vean los codos. Esto podría dar una impresión descuidada y poco pensada al conjunto. Aunque, si por motivos prácticos necesitas remangar la camisa aún más, por supuesto debes hacerlo.
¿Cuándo deberías remangar las mangas de la camisa?
Primero, conviene tener claro cuándo es apropiado llevar las mangas de la camisa remangadas. Hay algunas situaciones que merece la pena mencionar. La más evidente es cuando existe una razón práctica, como lavarse las manos, hacer trabajo manual o ayudar a levantar objetos pesados. El calor es otro motivo habitual. En los días calurosos de verano, remangarse puede ayudarle a estar cómodo sin que el conjunto desentone. También puede servir como solución temporal si las mangas son demasiado largas, aunque no deja de ser un arreglo provisional. Elegir una camisa de vestir con el corte adecuado reduce desde el principio el riesgo de unas proporciones poco favorecedoras.
¿Es un look business casual?
Las mangas remangadas en una camisa de vestir suelen funcionar mejor en ocasiones informales y transmiten una sensación relajada. ¿Quieres llevar las mangas remangadas al trabajo como parte de un look business casual? Según dónde trabajes, puede ser aceptable o totalmente inapropiado. Si trabajas en un entorno más informal y relajado, las mangas remangadas suelen verse con frecuencia y son totalmente aceptables. En cambio, si trabajas en una empresa estrictamente formal, quizá sea mejor dejar las mangas en las muñecas. En resumen, las mangas remangadas pueden encajar en un estilo business casual, según dónde trabajes y el tipo de ocasión.
Formas de remangar las mangas de la camisa
Hay varias formas de facilitar el proceso de remangar las mangas de la camisa sin renunciar a un aspecto elegante y desenfadado. Evidentemente, existen muchos métodos distintos, pero estos dos funcionan muy bien y se adaptan a diferentes ocasiones.
El remangado casual del antebrazo: Una forma sencilla y desenfadada de remangar las mangas de la camisa sin que aparezcan arrugas. Solo tienes que desabrochar el puño de la camisa de vestir y darle la vuelta hacia atrás y del revés. Después, dóblalo una vez para que el puño quede oculto detrás de la tela. Para terminar, mete las esquinas del puño y listo.
El remangado “Master” de la manga: ¿Buscas una forma más estilizada de remangar las mangas? Entonces este método es para ti. Igual que en el remangado casual, empieza desabrochando el puño y cualquier otro botón de la manga. Después, dale la vuelta hacia atrás y del revés, y sube el puño hasta justo debajo del codo, sin doblarlo. Por último, dobla la parte inferior de la manga hacia arriba hasta que sujete la parte inferior del puño.
Métodos para tejidos más gruesos: Este método funciona muy bien con camisas de vestir de tejido más grueso, por ejemplo camisas de franela y de chambray. Empieza con la manga completamente extendida y dobla el puño hacia atrás hasta que quede totalmente del revés. Después, remángala hacia arriba hasta alcanzar el largo deseado. Recuerda mantenerla por debajo del codo para lograr un aspecto limpio.
Remangar sin arrugas
Mejorando tu técnica, será más fácil conseguir unas mangas remangadas con orden y sin arrugas visibles. Otro aspecto importante es, como siempre, asegurarte de que tu camisa de vestir tenga un ajuste perfecto. Una camisa de vestir que no siente bien y tenga proporciones incorrectas probablemente también dará como resultado unas mangas remangadas mal hechas y con muchas arrugas. Planchar o alisar la camisa antes de remangar las mangas también ayudará a eliminar cualquier pliegue no deseado en la tela.
Lo que sí y lo que no
Ya hemos repasado algunos aspectos que te ayudarán a dominar la técnica de un remangado bien hecho. ¿Y qué deberías evitar si buscas un look informal con las mangas remangadas? Para empezar, prescinde de la corbata si vas a remangarte. Es un consejo general y, como siempre, debes mantenerte fiel a tu propio gusto y estilo. Sin embargo, llevar corbata con las mangas remangadas resulta algo contradictorio y hace que lo formal choque con lo informal de una manera poco favorecedora. Otra cosa que deberías evitar es dejar las mangas remangadas cuando llevas una chaqueta encima.
La mejor forma, según nosotros
Nos gusta pensar que, aunque no existe un método supremo para remangar las mangas, algunos métodos son claramente mejores que otros. El remangado casual del antebrazo es un buen método para empezar si no tienes claro cuál te conviene más. Es muy fácil de hacer y da un buen resultado siempre.